El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
El pulso de la ciudad Diego Bustelo, estudiante sordomudo, ya cuenta con una intérprete en clase de cocina. Alumnos polacos intercambian experiencias educativas en Betanzos
26 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Volvió por la redacción. El pasado noviembre lo hizo para quejarse. «Me siento aislado. No es facil estar en una clase donde todo el mundo puede oír y tú no tienes ayuda para entender lo que pasa», denunció entonces Diego Bustelo Silva , estudiante de cocina del instituto Paseo das Pontes. Ayer vino para presentar a Jenny Pérez , que desde hace dos semanas es su intérprete en el ciclo formativo de cocina. A pesar de los tres meses de retraso espera ponerse al día en las artes culinarias. Jenny pone las letras a la sopa. Diego anima a todas las personas como él a que reclamen su derecho y puedan recibir formación. Antes de marcharse utiliza el lenguaje de signos para una última queja. «Creo que debería tener dos intérpretes, porque una sólo se cansa mucho». Y movió la mano para decir adiós. De 1891 a 1895 pasó el genio Pablo Ruiz Picasso en A Coruña. De esos cinco años, el periodista Ángel Padín Panizo conoce todos los segundos y cada centímetro de calle que pisó. Ayer se presentó en la Diputación la tercera edición del libro que recoge la etapa coruñesa del universal artista. Incorpora dos nuevos capítulos Los Picassos negros cubanos y Picasso y la ciencia del hurto . Iba a estar veinte minutos y prolongó su visita por espacio de dos horas. «Esto es un club que funciona», comentó Alberto Núñez Feijoo , conselleiro de Política Territorial, a los directivos del club O Puntal cuando se enteró de que las obras que están llevando a cabo se financian con el bolsillo de los socios. «Esperamos acabar el edificio multiusos en mayo e inaugurarlo de manera oficial en junio o julio», me explicó Juan Carlos Rodríguez , vicepresidente de la sociedad, que no descarta nombrar socio de honor al conselleiro. Por Betanzos Los jóvenes que les presento deben de ser de los pocos que estos días no tienen frío. Vienen de Cracovia (Polonia) y, aunque no tengo el gusto de conocer la ciudad, apuesto a que allí se congela el termómetro. Son treinta y están en Betanzos merced a un intercambio escolar con el instituto Francisco Aguiar gracias al programa educativo europeo Sócrates. Esto sí que son excursiones. En mis tiempos, salir del puente de A Pasaxe era una aventura. Los alumnos polacos llegaron acompañados por tres profesoras y, además de conocer la riqueza cultural, histórica y paisajística de la Ciudad de los Cabelleros, se lo pasan en grande. Ayer fueron recibidos por el alcalde, Manuel Lagares , en la casa consistorial. Estos también necesitan intérprete.