Reportaje | Séptimo campeonato gallego de cocineros La elaboración, la presentación, el olor y el sabor fueron algunas de las cualidades que valoró el jurado que ayer eligió al nuevo rey de la gastronomía gallega
19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l olor ya los delataba. Nada más entrar en el Hotel Crunia de Fonteculler se percibía un ligero aroma a fogones y todavía no eran ni las diez de la mañana. Los ocho participantes -todos hombres- en el séptimo Campeonato Galego de Cociñeiros se habían puesto manos a la obra -o mejor dicho, manos a la masa- nada más llegar y, junto a sus ayudantes, comenzaron a elaborar los originales platos con los que querían seducir el paladar del jurado. Pero no era el estómago lo único que tenían que conquistar de los jueces gastronómicos, ya que durante toda la mañana varios especialistas recorrieron la improvisada cocina para conocer la destreza de los chefs, así como su limpieza a la hora de preparar los platos. Por si se sentían poco observados, en la planta de arriba del hotel se colocaron dos pantallas de televisión, a través de las cuales cerca de treinta personas comprobaron, paso a paso, cómo se realizaban todas las recetas. Carne y pescado Cada uno de los sietes cocineros que participaron en la prueba debieron de preparar un plato de pescado, que debía llevar lenguado; y uno de carne, en el que no podían faltar dos kilos de lomo, uno de solomillo y tres riñones. Además, tuvieron que elaborar -con los ingredientes que quisieran- tres guarniciones distintas y todo ello debía de estar listo a la hora señalada por el jurado, de lo contrario serían penalizados. Después de degustar muchos platos, los jueces culinarios decidieron conceder el tercer premio a Héctor López López, del restaurante España de Lugo, que presentó una Ternera salteada con bogavante y dulce de manzana, cristal de grelo, rissoto crujiente de cebreiro y ensalada en texturas , y un Lomo de lenguada, ravioli semilíquido de lentejas, emulsión de cachelo y trufa, y vinagreta templada de berberechos . Manuel Chaves Muñoz, del restaurante Reina Maud de Sada, que preparó una Ternera de leche de cabo a rabo , y un Bocata de lenguado con salda de limón como una menier consiguió adjudicarse el segundo puesto, mientras que el primero fue a parar a manos de Diego Bello Pena. El chef, del restaurante coruñés Playa Club, sedujo el paladar del jurado con un Roastbeef con canutillo de patata relleno de riñones, tar-tar de solomillo de galleta de manzana y morcilla y un Lenguado con crema de calabaza, berberecho con confitura de limón y crujiente de pan, arroz cremoso con huevas de erizo y ravioli de calamar relleno de cigala . Sin duda, unas recetas muy completas en las que no faltó de nada, y donde triunfaron los ingredientes propios de la cocina gallega. Como explicó la cocinera Ana Gago, de la coruñesa Casa Pardo y que formó parte del jurado, «la cocina de autor viene de la cocina tradicional y lo único que nos va a diferenciar del resto de las gastronomías de otras comunidades son las materias primas, que es la base fundamental del cualquier receta».