Treinta días con Moncho

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

Reportaje | La moción de censura en Sada cumple el primer mes Duplicarse el sueldo, desalojar un pleno municipal o rechazar el Vial 21 -que él mismo había propuesto- son algunas de las polémicas del regreso de Rodríguez Ares

18 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a polémica se ha alquilado un piso en Sada desde que hace un mes, el 19 de enero, se votara una moción de censura que acabó con los siete meses de gobierno cuatripartito (BNG-PSOE-ASU y URG) y devolvió el poder a Ramón Rodríguez Ares. Ya la propia sesión plenaria no estuvo exenta de polémica, puesto que los gritos e insultos del público hacia el concejal tránsfuga, José Luis Santamaría, impidieron que muchos ediles pudieran votar al no escuchar su nombre. El informe del secretario confirmó estas irregularidades, ya que el presidente de la mesa pudo suspender el pleno u obligar a desalojar la sala, y no lo hizo. Por todo estos fallos, desde el grupo municipal del BNG se solicitó a la subdelegación de Gobierno y a la Consellería de Xustiza que declararan nula la sesión, pero su respuesta todavía no ha salido a la luz. Lo mismo sucede con la decisión del Partido Popular de expulsar a los concejales que apoyaron la moción con ayuda de un tránsfuga. Por el momento, Rodríguez Ares y sus ediles han sido suspendidos de militancia, han pasado a pertenecer al grupo de los no adscritos y tienen abierto un expediente que, posiblemente, dentro de un par de meses podría separarlos definitivamente del PP. Primera decisión Otra de las noticias que más tinta han hecho correr fue la subida de sueldo del nuevo alcalde. El ex portavoz popular decidió ponerse una minuta de cerca de 60.000 euros anuales, 30.000 más de los que cobraba su antecesor en el puesto, Abel López Soto. Asimismo, pasó las dedicaciones exclusivas de cinco a siete, por la que cada edil percibirá 36.961 euros, 10.738 más de lo que se pagaba a los concejales del gobierno cuatripartito. Las dedicaciones parciales se mantuvieron en dos, pero no así su cuantía, que pasó de 13.552 a 18.480 euros al año. Todas estas variaciones en la nóminas del equipo de gobierno supusieron un incremento de 191.452 euros, una cantidad que tuvieron que sacar de otras partidas presupuestarias. Como era de esperar, el pleno en el que se votaban los nuevos sueldos despertó la atención de un gran número de vecinos, que fueron expulsados de la sala cuando comenzaron a insultar y a gritar como muestra de su oposición a las pretensiones del nuevo gobierno local.