Arden varias zonas de matorral en el casco urbano Los empleados tuvieron que esperar en la acera a que se disipara la humareda
05 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os bomberos tuvieron una tarde de lo más ajetreada ayer. Sobre las cuatro recibían un aviso para acudir a un supermercado situado en la confluencia de la ronda de Outeiro y la avenida de Finisterre. Allí entraron en un local del que salía abundante humo. Tras una inspección, se percataron de que no había llamas, sino una densísima nube tóxica. En menos de media hora identificaron el origen del suceso: una colilla se coló por un conducto de aire situado en la acera, prendió fuego en unos papeles e inundó el local comercial de humo. El personal del servicio contraincendios tardó más tiempo en devolver la normalidad al establecimiento, que varias horas después seguía desprendiendo un fuerte olor. Los empleados del local, de la firma Gadis, tuvieron que esperar en la acera, junto a la gran cantidad de curiosos que se congregaron en la zona. Incendio de matorrales A las cinco y media de la tarde los bomberos tuvieron que desplazarse a la zona de A Gramela para apagar el fuego que había prendido en unos matorrales. Media hora más tarde, el personal del servicio contraincendios era requerido en las inmediaciones del centro oncológico. Ni siquiera pudieron regresar a base, aunque en esta ocasión tampoco tuvieron problemas para apagar las llamas en unos rastrojos. Sucesos inexplicables Una hora más tarde, a las seis y media, se personaron en la zona de Mesoiro para acabar con otro incendio en un matorral. En esta ocasión ardieron más de mil metros cuadrados de terreno, lo que precisó del uso de unos 1.500 litros de agua para extinguir las llamas. Los bomberos debieron afrontar, además, el problema añadido del difícil acceso de su vehículo, que en algún momento debió ser remolcado. «Nuestros coches no están preparados para estos caminos», explicaba el cabo al frente de la dotación.