El mar como tumba

La Voz

A CORUÑA

31 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Su siguiente y postrera aventura fue en el Caribe, acompañado de su antiguo maestro Hawkins. El 18 de diciembre de 1595 asaltó Río del Hacha y el 27 Santa Marta y Nombre de Dios, que habían sido abandonados por su guarnición y habitantes. Después atacó la ciudad de Panamá y sufrió un ataque de fiebre que le causó la muerte el 28 de enero de 1596, siendo su cuerpo empujado al mar, tras cumplida ceremonia, unas millas afuera de Puerto Bello. Era, además, el cumplimiento de las palabras del propio Drake: «Si muero en el mar que él sea mi tumba, pues no he sido otra cosa que un marino inglés». Lope de Vega En contraste con los elogios recibidos en Inglaterra, la animadversión española. Lope de Vega, en su poema La Dragontea, lo pinta como un monstruo. Fue publicado con un soneto de Cervantes y una introducción de Francisco de Borja. Lope aclara al comienzo: «Todas las veces que se halle el nombre dragón se ha de entender por la persona de Francisco Drake». Otra tergiversación frecuente sobre la persona de Sir Francis Drake es la de calificarle como pirata, cuando siempre atacó como un corsario. El pirata es el que se lanza con un buque a la captura de otros sin más propósito que enriquecerse. Corsario, en cambio, es el buque civil armado para ir al corso, provisto de la correspondiente patente de su Gobierno, en busca de buques enemigos para apresarlos.