El último empujón a Punta Langosteira

A CORUÑA

La prueba del lunes en Madrid coincide con el primer aniversario del Consejo de Ministros en A Coruña La dársena exterior impulsará un nuevo modelo económico

16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Todas las miradas de los principales estamentos sociales, económicos y políticos de A Coruña y su área metropolitana estarán puestas el próximo lunes por la mañana en el Centro de Estudios de Puertos y Costas (Cepyc) de Madrid. Allí, los más reputados técnicos españoles desarrollarán una prueba de oleaje clave para el informe final sobre la construcción de las nuevas infraestructuras de Punta Langosteira. Este examen servirá para determinar la resistencia al oleaje del dique que se prevé construir como eje del nuevo puerto exterior. «No es una novedad. Ese examen ya fue hecho y superado con éxito hace algunos años», explicaba el alcalde coruñés, Francisco Vázquez, ayer mismo. El regidor hacía referencia al test efectuado en el propio Cepyc, y en otros organismos privados europeos, por la Autoridad Portuaria durante la época en la que el actual presidente, Guillermo Grandío, ejercía como director. El análisis técnico es la última piedra en el camino de la recolección de informes exigidos por el Ministerio de Fomento. El pasado lunes, el alcalde de A Coruña remitió al ministro responsable del área, Francisco Álvarez Cascos, una misiva con las ocho cláusulas del convenio propuesto desde María Pita para sacar adelante el proyecto del puerto exterior. El deseo de Vázquez es que ese convenio sea atendido por el actual equipo de Fomento y que el pacto para impulsar el muelle de Punta Langosteira se rubrique, bien en A Coruña o bien en Madrid, antes de que acabe el presente mes de enero. La premura de tiempo tiene bastante que ver con la inminente apertura de la campaña electoral para la cita del próximo 14 de marzo. La incertidumbre sobre la identidad del posible ministro de Fomento tras las elecciones es otra de las razones que obliga a acelerar los trámites burocráticos si el actual responsable, Álvarez Cascos, quiere despedir la actual legislatura con una obra del calado y la trascendencia de una inversión cifrada en seiscientos millones de euros (cien mil millones de pesetas). Precisamente, el acuerdo político es clave para resolver el problema de la financiación, pues falta por aclarar la participación de las instituciones públicas y, sobre todo, la posible implicación de la Unión Europea. De todas formas, el compromiso del Gobierno central, el Ayuntamiento y la Consellería de Política Territorial es empezar a licitar las obras antes de que acabe el presente año.