Las hijas gemelas de Hércules

Rubén Ventureira Juan Gómez-Aller A CORUÑA

A CORUÑA

A Coruña y Cádiz comparten fundador, patrona, estrecheces territoriales y numerosos vínculos históricos «Tendríamos que ponernos de acuerdo para un hermanamiento», propone Vázquez

14 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Somos dos lenguados puestos en la orilla del mar», poetiza Enrique García Agulló, primer teniente de alcalde de Cádiz. La ciudad gaditana y A Coruña comparten características geográficas, sintetizadas en la metáfora de este político del PP. Pero las similitudes van más allá de la orografía. Son dos hermosas gotas de agua, urbes casi clónicas, separadas por 1.107 kilómetros de carretera y 565 millas marinas, pero cosidas por los hilos de la historia. Son la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Cádiz y la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de A Coruña, que tienen en común fundador (Hércules), su añeja condición de antiguas capitales romanas (Brigantium y Gades), patrona (la Virgen del Rosario), estrecheces territoriales (son las dos capitales de provincia con menos extensión), viejos enemigos comunes (las fuerzas inglesas atacaron ambas ciudades en el siglo XVI y la armada francoholandesa tuvo idénticos objetivos en el XVII) y su reconocida condición de baluartes de la libertad en el siglo XIX (fueron los dos grandes centros de actividad liberal contra el absolutismo del rey Fernando VII). «La alcaldesa de Cádiz y yo tendríamos que ponernos de acuerdo para un hermanamiento», propone Francisco Vázquez. Y en la t acita de plata recoge el guante Enrique García: «¿Cómo no vamos a escuchar al que nos llama hermano? Es un honor que A Coruña mire mil y pico kilómetros para abajo y se acuerde de Cádiz. La idea de una unión entre dos ciudades es preciosa», replicó en conversación telefónica con La Voz. Esto suena a comienzo de una gran amistad. Parece que, esta vez, ni Cádiz ni Coruña dejarán pasar el tren de un hermanamiento que historiadores locales, con Jesús María Reiriz a la cabeza, llevan reclamando desde hace años. Vázquez conoce en profundidad los vínculos entre ambas ciudades. Le interesa «el fuerte carácter liberal y revolucionario que nace en el XIX» y entra al detalle en este punto. «Cádiz lleva la fama y La Coruña carda la lana. Mientras que la tacita de plata se asociará siempre con la Constitución de 1812, la famosa Pepa, en nuestra ciudad se llevaron a cabo los pronun-