A finales de 1998 el entonces concejal de Urbanismo, Salvador Fernández Moreda, presentó a los alcaldes de Cambre, Culleredo, Oleiros y Arteixo el plan viario comarcal, redactado por el propio Ayuntamiento coruñés. Tras esa reunión, el documento fue remitido a la Xunta, que comenzó las negociaciones para su aplicación. 2001 Tres años después, la Consellería de Política Territorial firmaba con el Concello un convenio para el desarrollo del tramo coruñés de la Tercera Ronda, que estaba incluida en ese plan viario. Según el acuerdo, el gobierno local debía acometer las expropiaciones del suelo por el que pasaría la autovía y la Xunta se encargaría de poner el asfalto. Diciembre del 2003 El 1 de diciembre el Concello coruñés aprobó los presupuestos municipales, en los que se incluía una partida de 900.000 euros para las expropiaciones necesarias para las obras, y comenzaba el realojo de los chabolistas de Penamoa. Hace pocas semanas, la Xunta anunció que enviaría al Concello el proyecto definitivo de la Tercera Ronda antes de Navidades, para que introduzca las modificaciones necesarias en el planeamiento urbanístico de las zonas por las que discurrirá la autovía.