Un voladizo construido durante las obras del tranvía se convierte en improvisado «dormitorio» Las zonas de los Salesianos y la Domus son las más frecuentadas por personas «sin techo»
07 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Es la otra cara del reluciente paseo marítimo. La que no brilla. Por la que no pasean las bicicletas ni las familias ataviadas de domingo. Bajo las losas de la fachada litoral de la ciudad, en los huecos que plantan cara al mar bajo la estructura del paseo marítimo, habitan decenas de personas que no encuentran otro lugar para pasar la noche. Los indigentes hallaron primero su particular dormitorio en las inmediaciones de la Domus. Al pie de la obra maestra de Arata Isozaki, bajo la balaustrada, entre las altas columnas que soportan el paseo, sobrevive un grupo de mendigos que hacen frente a la intemperie con sacos de dormir, mantas y cartones. Pero no es éste el único refugio de los sin techo coruñeses. Las obras del tranvía han creado otro rincón para abrigarse de la noche. Está a unos metros de la iglesia de los Salesianos. La ampliación de la línea del tranvía obligó a levantar un voladizo sobre la playa del Orzán (para ensanchar la acera que se había recortado para colocar los raíles). En este espacio, y pese a la instalación de unas rejas disuasorias, duermen cada noche varios indigentes. Entre colchones humedecidos, plásticos y cartones de embalar, los sin hogar coruñeses se ocultan en este nuevo refugio. A la puerta de esta casa sin puerta, a escasa distancia de las rejas que la cierran, se levantan las duchas del Orzán. En verano, limpian de arena a los bañistas. En invierno, son los aseos de los más desfavorecidos. Son los bajos del paseo marítimo.