Primeros espadas

La Voz

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

El pulso de la ciudad Expertos en «escrima» y «wing tsun» ofrecerán una exhibición de lucha con armas medievales. Pilar Páramo abrió una nueva tienda de decoración en Santa Catalina.

05 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?í, no es un error. Practican escrima . «Un arte filipino», cuenta Cristoph Schnitzler . Él es alemán. «Medio gallego», matiza, antes de confesarse culpable de que este sistema de autodefensa haya cuajado en Galicia. Y en A Coruña, en donde cuenta con un grupo de trece alumnos que se ejercitan en el centro social de Sagrada Familia. Este fin de semana será su gran presentación en sociedad. En el gimnasio del pabellón polideportivo San Francisco Javier, Cristoph y tres de sus compañeros, miembros de la organización de autodefensa personal más numerosa del mundo, dicen, explicarán los orígenes de esta lucha. ?as espadas grandes pesan dos kilos y medio. Las pequeñas más de uno. Y, la cota de malla, trece. Aún así, Francisco Javier Gutiérrez , director técnico en España y Portugal, insiste en que no es tan difícil. «Entrenamiento físico y comprender que la espada no es un arma, es un objeto, porque el arma eres tú», explica. Y se queda tan ancho. ?e la escrima al wing tsun sin despeinarse. Estos cuatro caballeros también luchan sin armas. Son seguidores, según explicó otro de ellos, Carlos Alonso Dorrego , (coruñés pero residente en Madrid) de una técnica ideada por dos monjas chinas. La de cosas que se aprenden en una rápida charla con ellos. Hoy a las siete de la tarde se les puede ver en una exhibición abierta al público. ?e una lucha a otra. O al menos así se definió Pilar Páramo . «Hay que resaltar las acciones como ésta, de pequeños empresarios que se arriesgan en tiempos de crisis», dijo mientras enseñaba, orgullosa, su nueva tienda en la plaza de Santa Catalina. La oferta, la de siempre, muebles y telas. «De calidad», se apresura a matizar la empresaria. Muy elegante, presume de la escalera interior del local. «Diseñada por mí y hecha según eso por David Marshall », explica. E insiste de nuevo en el mérito de los pequeños empresarios. «Yo podía irme a mi casa a descansar y estoy aquí creando empleo», dijo. Premio nacional ?l que recibió el Hotel La Toja Finisterre, por la mejor remodelación del año. El galardón parte de la revista Gran Hotel, que premia a entidades que contribuyen de forma destacada a mejorar la infraestructura hotelera en España.