«Oigo su voz cuando recitan sus poemas», afirma la viuda de Hierro

Adriana L. Blanco A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

El Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa homenajeó al poeta madrileño Los escritores Julia Uceda, Xavier Seoane y Rafael de Penagos recordaron su obra

06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Emocionada, la viuda de José Hierro acudió al homenaje que reunió a algunos de sus amigos en el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa. «Es duro», comentó, pues asegura que oye su voz «cuando recitan sus poemas». Y es que José Hierro acostumbraba a «decirlos en voz alta en casa». Ayer acudieron a la cita con Ángeles Torres (su viuda) Julia Uceda, Xavier Seoane y Rafael de Penagos, todos poetas y amigos de uno de los genios del verso. Para ellos fue Pepe Hierro, para el resto José Hierro. Hierro engarzó su poesía en la historia «con su estilo atemporal, que supo sobrevivir a todas las tendencias del momento», tal y como destacó Xavier Seoane. Esto es sólo una muestra de cómo lo narraron sus compañeros. La vida y obra del poeta quedó desglosada en las palabras de los ponentes y en unas cuantas anécdotas. Se habló de la timidez del poeta, de su humildad. Alguien al que «siempre le costaba un tremendo esfuerzo recitar su obra». Sólo una vez lo hizo por voluntad propia, en una cena a la que se le unió Penagos en la recitación. Ayer fue el propio Penagos el encargado de tomar el testigo y recitar unos cuantos versos de su obra. Calor coruñés Ella no sabe a qué es debido. Ángeles Torres supone que es «porque A Coruña está muy cerca de Santander y además tiene un cierto aire a la ciudad cántabra» (donde estuvo residiendo la pareja) y porque «a Pepe le gustaba muchísimo el mar». Vinieron en varias ocasiones, «algunas veces por actos y otras simplemente de visita», comentó. Pero aún hay más, porque Ángeles habla del «cariño de estas tierras y lo amable que es la gente». Durante todo el año ha acudido a varios homenajes a su marido. Intenta ir a todos, «pero no siempre es posible». No tiene poema favorito, aunque «algunos me gustan más que otros». Pero sí le trae buenos recuerdos Vida , que está dedicado a «nuestra nieta».