¿Cuánto cuesta arrepentirse?

Adriana L. Blanco A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje | Anular una boda o devolver una película puede salir gratis si se hace a tiempo Ciertos servicios de A Coruña permiten que los indecisos se lo piensen dos veces y no pierdan dinero

22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cuántas veces ha pedido un café y ha pensado que prefería otra bebida cuando ya se lo habían servido? O quizá haya entrado en un párking y al rato decidiera aparcar fuera. ¿Cuánto le costaría arrepentirse de contratar ciertos servicios en A Coruña? Sea cual sea la respuesta, si hay dinero de por medio conviene saber si uno está a tiempo de echarse atrás. Hombres «de bandera» José Manuel Pérez es tajante con el asunto: «Si baja la bandera hay que pagar». Entonces, recapacita y reconoce que hay excepciones. La más común se produce cuando un cliente habitual solicita un taxi por teléfono. «Si llegamos y se ha arrepentido, aceptamos las disculpas y lo dejamos estar». Al ser un cliente fijo «¡es lo mínimo!», dice. Pero, cuando un desconocido casi quiere bajarse en marcha sólo existen dos posibilidades. Si el coche sale de una parada habrá que abonar lo que marque el taxímetro. Si está circulando, dependerá del ánimo del conductor. En resumen: tendrá que decidirse rápido. Anticiparse al disco verde de un semáforo puede ser la clave para ahorrar unos cuantos céntimos. Bajo tierra Llega usted en coche al corazón subterráneo de la ciudad. Se abre la barrera y ya está dentro del párking. Tiempo límite para pensarlo mejor: cinco minutos. Si durante esos 300 segundos encuentra un atasco bajo tierra o no ha conseguido localizar una plaza, podrá salir, pero tendrá que pagar la hora de estacionamiento. Gastar unos euros y sacar el coche le dará más margen. En principio, el límite es el tiempo que falta para completar la hora abonada. Si ésta ya ha pasado, dispone de quince minutos para abandonar el aparcamiento. Jugar a ser millonario Los hay supersticiosos, tanto, que llevan la suerte apuntada en un papel. En él, los números que supuestamente tendrán la combinación ganadora. Si al cubrir la quiniela o la primitiva se equivoca en una predicción dicen que tiene «aproximadamente dos minutos para anularla». Lástima que no se pueda esperar a que su equipo marque un gol... Clavelitos de mi corazón ¿Qué ocurre si compra un ramo para un enfermo y ese día le dan el alta? O puede que haya descubierto que su pareja le engaña justo después de mandarle flores. Contratar el servicio Interflora le pone en manos de la tienda que va a portar el ramo. «Si no está entregado, todavía hay solución», comenta la dependienta de una tienda. «Pero, si se trata de un encargo muy específico, algo concreto, es difícil anularlo». Vamos, que si compra un cactus mexicano va a ser complicado que luego se lo puedan vender a otra persona. ¿Comprar o pedir? Los supermercados dan hasta 15 días: «Pero no cambiamos los alimentos perecederos», comentan. Los rápidos -según explican- «normalmente llaman para cancelar el pedido». Pero en Telepizza, aunque no fuera así, prefieren «dejar contento al cliente y no obligarle a pagar». Con nicotina y alquitrán «¿Devolverlo? ¡Es la primera vez que lo oigo! ¡Nadie quiere devolver tabaco!». Así de rotundo se mostró el dependiente de un estanco y nos quedamos sin saberlo. Todo parece indicar que, para algunas cosas, los coruñeses son muy indecisos y para otras... no tanto. Hollywood Para ver los grandes mitos de la pantalla se puede alquilar una película o acudir a una sala de proyección. Las máquinas de los videoclubes suelen dar diez minutos de margen para seleccionar un filme sin pagar. Pero, ¿y si en lugar de George Clooney decide que quiere llevarse a casa a Cameron Díaz? Pues mejor darse prisa, porque dispondrá de cinco minutos para devolver la cinta y cambiarla por otra sin que le cobren un euro. Si ha pagado la entrada de un cine y decide no acudir, puede que le den una invitación para asistir a otra sesión. En Los Rosales, por una causa «muy justificada», subrayan, se prestan a vender su billete a otro cliente.