Cronómetro | Marcelo Pintó Ya son casi 2.000 las que guarda. Afincado en A Coruña desde que se casó, su particular recopilación incluye piezas de todo el mundo y ninguna repetida
19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?leva 46 años afincado en la ciudad. Llegó por motivos de trabajo y se quedó por asuntos del corazón. Casado con una coruñesa, Marcelo sonríe orgulloso cuando le preguntan por la impresionante colección de cajas de plata que atesora año tras año. Esta afición, propia del más meticuloso de los coleccionistas, le persigue desde crío. «De pequeño me gustaba tanto la plata que sacaba el papel de las cajetillas de tabaco y llegué a hacer una bola de un kilo con ellas», asegura. Los joyeros de la zona estiman que tiene la colección más grande de toda España. Las primeras piezas las obtuvo en 1978. «Teníamos una mesa camilla que había que decorar con algo. Así que pusimos un par de cajas y, claro, se quedaban cortas por lo que tuvimos que comprar más», bromea cuando le preguntan por el nacimiento de esta labor. A partir de entonces, cada vez que veía un nuevo hijo para su colección, lo compraba y lo colocaba junto a sus retoños . Tuvo que construir cuatro vitrinas para poder exponerlas todas. México, Portugal, Turquía, Grecia, Hungría, Marruecos, La India, Italia, Austria... cualquier excusa es buena para viajar e importar piezas. Comenta que es el mejor regalo que le pueden hacer. Como culmen de su recopilación quiso hacer una obra irrepetible. Encargó un pesebre que hace unos meses estuvo expuesto en una joyería de la ciudad. Su valor es incalculable, pues el artista de las figuras, de plata maciza, ya ha fallecido. De su colección guarda una anécdota: aunque la mayor parte de los objetos son pastilleros, a menudo los medicamentos que toma los lleva en el bolsillo. Al parecer, su colección será heredada por su nieto, pero confiesa que la cedería temporalmente a una institución seria que quisiera exponerlas al público.