Teresa Herrera

ÁNGEL PADÍN

A CORUÑA

PLAZA PÚBLICA | O |

05 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

BREVE, BELLA y aleccionadora la ofrenda que cada año se realiza en la capilla de los Dolores en memoria de Teresa Herrera Pedrosa, de quien se cumplen 212 años desde su fallecimiento. Mujer caritativa, llamada en su momento amiga de los pobres y desvalidos, no recibió en vida el reconocimiento que su bondad y amor al prójimo se merecían. Fue considerada en ese su siglo XVIII como Teresa dos demos e incluso como bruja por quienes creían que aquella mujer que desde su casa en la calle San Nicolás esquina a Cordonería se arrastraba cada mañana de rodillas hasta llegar a la capilla para rezar ante la imagen de la Virgen de los Dolores lo hacía con fines que aquellas mentes no entendían. Sus restos reposan en ese templo y su memoria entre los coruñeses reside en una calle, un hospital y un trofeo futbolístico que es el que le ha dado más fama. Su tesón hizo realidad la construcción de un hospital de caridad, trasladando a él a quienes ella acogía en su propia casa y a todos los pobres y enfermos de la ciudad que lo precisasen. Donó su casa a la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores y con aportaciones del pueblo fue posible la puesta en marcha de obra tan caritativa, que no llegó a ver porque falleció en 1791 poco antes de ser inaugurada.