La policía intervino sus teléfonos y registró un chalé en Bergondo La Justicia se incautó de un BMW y hachís valorado en más de 160.000 euros
28 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Cinco jóvenes (tres españoles y dos marroquíes) se enfrentarán mañana en el Juzgado de Instrucción número 3 de Betanzos a una posible pena de 18 años de prisión menor (tres años y medio para cada uno de ellos) por un supuesto delito contra la salud pública después de que las fuerzas de seguridad los sorprendieran en posesión de unos 30 kilos de hachís valorados en más de 160.000 euros. El camino al juzgado comenzó en octubre del año pasado en los teléfonos móviles de dos de ellos. La policía judicial les seguía ya la pista, y pidió autorización al Juzgado para pincharles los celulares que utilizaban. Las redes de las fuerzas de seguridad, según el fiscal, no tardaron en cazar a los dos sospechosos. De las primeras conversaciones mantenidas entre ambos la policía dedujo que uno de ellos participaba en la compra de 50 kilogramos de hachís. No fue el único fruto que dieron las escuchas: más tarde los agentes averiguaron que los dos sospechosos preparaban una gran compra de hachís en colaboración con otro de los acusados. Operación Para ello habían contactado con un marroquí nacido en Nador y sin antecedentes penales. La operación debería concretarse en un chalé de Santa Marta de Babío (Bergondo), que según el fiscal se había alquilado para guardar la droga y en el que, también según el fiscal, los tres sospechosos pagaron la droga que les iba a llegar. El canje iba a realizarse el once de noviembre, a las seis de la mañana. La policía judicial montó un servicio de vigilancia sobre el chalé ese mismo día, y los agentes comprobaron cómo, a las cinco y media de la mañana, uno de los sospechosos salía de la casa y hacía un control visual por la zona. Veinte minutos más tarde llegaba el marroquí junto con una mujer de esa misma nacionalidad en un BMW. En el coche, asegura el fiscal, transportaban el hachís que habían adquirido los otros acusados. Registro Seis horas más tarde, con una orden de entrada y registro en mano, los agentes sorprendieron en el chalé a uno de los primeros sospechosos -que había hecho el control visual- y a los dos marroquíes con los 30 kilos de hachís repartidos por la casa. Mientras realizaban el registro llegó a la casa otro de los sospechosos, que también fue detenido. Dos días después la policía detuvo al quinto de los supuestamente implicados, al que también le intervinieron varios gramos de hachís. La policía se incautó de tres teléfonos, el BMW de los marroquíes y un Hyundai utilizado por otro de los implicados, además de dinero en metálico.