«Triunfitos» arrolladores

La Voz LA VOZ | A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Llegó Operación triunfo a la playa. Gisela, Alejandro y Chenoa consiguieron llenar Riazor con 100.000 almas en la noche más concurrida de todas las fiestas. Lo colapsaron todo, la arena y el paseo marítimo, en un concierto organizado por una cadena de radio el 5 de agosto. «Es una tomadura de pelo. Ya no estamos facturando mucho, y ahora esto». La frase es de José García Couto, que atiende al periodista mientras sirve copas y unos cafés en el bar Fitness. Desde las ventanas se puede ver el Orzán, como desde las cristaleras de otra decena larga de establecimientos que se encuentran en primera línea de fuego: la supresión de los conciertos en los arenales ha sido el punto de inflexión de un descontento generalizado en los locales de la zona, que durante las actuaciones en las playas facturan cerca de un 150% más de lo habitual. Son los números los que llevan a varios hosteleros de la zona a hablar de esa «tomadura de pelo». Couto lo sabe por experiencia. Sus dos manos no llegaban para dar abasto con tanta petición cuando Gloria Gaynor o Amaral se pasaron por las ensenadas coruñesas: «El local se llena, y sin los conciertos el trabajo de todo el verano bajará muchísimo». La música playera afecta sobre todo a bares y pubs, admite el encargado del restaurante Cambalache, Manuel Antonio Rodríguez. Entre otras cosas, porque no hay mesas para atender a tanta gente, que no está por la labor de esperar: «Hablé con el concejal pero me dijo que así lo marcaba la ley, y nosotros pasamos de tener una terraza en condiciones a poder atender sólo a 39 personas». Cien mil Los que están a pie de barra durante todo el año saben lo que es que una marea humana -como la que invadió Riazor el año pasado en varios conciertos- de unas cien mil personas tenga sed, o ganas de marcha. O ambas. Ahí la caja registradora se comporta como en fin de año, y los dueños de los locales salvan el mes. Pero para el agosto del 2003 pintan bastos: sólo habrá un concierto playero, para el día 2 de agosto, y organizado por una emisora de radio. En los pubs, además, pesa como el acero la posibilidad de que el Concello, conforme a las ordenanzas, les prohíba instalar terrazas, lo que reduciría aún más sus beneficios.