Cronómetro | Marcos Pascual Vázquez MEDIADOR FAMILIAR Y ABOGADO De reciente creación, la profesión del mediador familiar está encaminada a resolver los problemas de las parejas en crisis e incluso a reconciliarlas
07 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Marcos Pascual, natural de Ourense y residente en A Coruña, colgó la toga de juez hace dos años para dedicarse a ejercer como mediador familiar. Esta iniciativa, promovida por la Xunta, llega a Galicia avalada por sus buenos resultados en otras comunidades. A la espera de resolver su primer caso, Pascual explica los pormenores y entresijos de esta nueva profesión. -¿Cuál es la misión de un mediador familiar? -En principio, hacer que las parejas -bien sean matrimonios o compañeros- que se quieren separar alcancen de forma pacífica un acuerdo respecto a los temas económicos, de patrimonio e incluso de hijos. La participación del mediador en el proceso está encaminada a evitar que las parejas acaben en el juzgado. -¿Y qué le diferencia de una abogado? -El mediador no está de parte de ninguno, ayuda a los dos, y si el acuerdo no es aceptado por ambas partes no es válido. Su intervención es más privada y termina con un acuerdo regulador. -¿Funcionará este procedimiento en Galicia? -Espero que sí. En comunidades donde esta actividad ya está regulada como Madrid, las cifras son prometedoras. Allí, el 85 por ciento de las parejas que van a un mediador se reconcilian. -¿Cuándo se debe solicitar su presencia? -Mientras queda una puerta abierta y una pareja se sienta a hablar, demuestra que tiene una vía a la reconciliación. Nosotros simplemente proponemos posibles soluciones. -¿Cómo es el trámite? -Las parejas pueden recoger los impresos en la Xunta o en la Consellería de Familia e Xuventude. Después, eligen al mediador y en un plazo de tres meses, el acuerdo regulador tiene que estar cerrado.