Una transición amistosa

Alberto Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Crónica | El presidente provincial saliente y el entrante cohabitarán hasta octubre La repetición de las elecciones en una mesa electoral de Fisterra obliga a José Luis Torres Colomer a continuar en funciones y a aplazar el relevo de Fernández Moreda

01 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Nada está en el aire. Pase lo que pase, el popular José Luis Torres Colomer (Ribeira, 22 de agosto de 1942) dejará la presidencia de la Diputación en manos del socialista Salvador Fernández Moreda (Foz, 28 de abril de 1953) en cuanto se resuelva la crisis en Fisterra, donde alguien manchó una urna con los votos de emigrantes. Y eso ocurrirá en octubre, cuando los electores de la mesa número uno de aquella localidad vuelvan a votar. Entonces, como marca la ley, todos los municipios de la provincia tendrán su alcalde y la cámara provincial ya podrá constituirse. Porque pase lo que pase en Fisterra, así gane un socialista, un popular o un nacionalista, no afectará al reparto de escaños en la Diputación. Actitud Pero hay que esperar. ¿Y cuál es la actitud del presidente saliente, hoy en funciones, y del entrante en este inoportuno proceso? La de siempre. Nadie va a hacer barro de todo esto. El economista Salvador Fernández Moreda y el capitán de la Marina Mercante José Luis Torres Colomer son amigos y sólo se les ve discutir acaloradamente para pagar el café. Tal es el entendimiento, que José Luis Torres Colomer, diputado desde 1995 y presidente desde 1999, aparece en los actos oficiales de la mano de Salvador Fernández Moreda. Los vimos juntos en la colocación de la primera piedra del Centro de las Artes. Y mucho antes en el acto de entrega de un pergamino a Caixa Galicia. Así van a estar hasta que en octubre se produzca el traspaso de poderes. Por el momento hablan y hablan del futuro de la cámara, de proyectos y presupuestos. Salvador Fernández Moreda conoce la Diputación desde 1987, adonde llegó nada más estrenarse como concejal en el Ayuntamiento de A Coruña. En aquellas fechas, el PSOE logró la mayoría simple de la cámara pero un pacto entre el PP y la Coalición Progresista Galega priva a Fernández Moreda de la presidencia. Pero dos años más tarde, una moción de censura le da el mando, que no soltará hasta 1995. No sólo deja de ser presidente, sino que abandona la cámara. Vicepresidente Ese año pisa por primera vez el edificio provincial José Luis Torres Colomer, quien se hace con la vicepresidencia primera y se responsabiliza de la comisión de vías y obras a las órdenes de Augusto César Lendoiro. Fue aquella una legislatura caliente, muy política. Los enfrentamientos entre el PP y la oposición llenaron de titulares los periódicos. Hasta que en 1999 José Luis Torres Colomer alcanza la presidencia de la Diputación con mayoría absoluta. Coge el organismo en un estado difícil y los miembros de la oposición, lejos de hacer sangre, arriman el hombro. Entre todos, logran el desahogo económico del organismo provincial, con un Moreda colaborador, dispuesto a sumar, y un Torres Colomer que no sólo escucha, sino que atiende. La legislatura que termina fue la más amable de todas cuantas hubo. De la boca de Fernández Moreda no salió un reproche hacia Torres Colomer y viceversa. La transición es aún mejor.