Los actos comenzarán el próximo 21 de junio con una eucaristía Su creador, el padre Villa, asegura que «la constancia y el tesón» han sido sus mejores aliados
13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Como una ciudad en miniatura. Con sus calles, sus edificios, sus normas, su gente. Hasta con moneda propia, el agarimo. Lo tenía todo en la cabeza, pero en un viaje a Italia, el padre Villa descubrió Civita Vecchia, un recinto educativo en el que jóvenes sin hogar aprendían a convivir. Asumió algunas ideas, pero fue mucho más futurista. «En aquellos tiempos, que no eran estos,-recuerda emocionado-, crear un centro que se autofinanciara y que además fuese mixto era algo inédito». Proyecto A principios de los 70, la acción desinteresada de un particular, que donó un terreno en Arteixo, donde se ubica la ciudad, fue la piedra de toque del que sería un camino imparable. Su convivencia con los suburbios chabolistas de O Portiño, y la difícil lucha por su integración, le dieron la experiencia que necesitaba para enfrentarse al nuevo reto. Quería una palabra gallega y la encontró. Agarimo, con una connotación de hogar y cariño en esta lengua, nació como asociación en 1970. Su fin: reinsertar a las familias de los suburbios. «No creo en los capuchinos. Creo en este hombre». Estas palabras de José Ramón Miyar, el arquitecto que «sin cobrar un duro» diseñó el proyecto, hacen hoy sonreír al padre Villa. «Con su ayuda y con la de muchos más que creyeron en mí, levantamos la ciudad». La Ciudad de los Muchachos se fundó como centro de educación especial para la formación e integración de niños de procedencia marginal. Hoy, esta institución engloba un núcleo central, talleres de formación y treinta y seis plazas de menores internos y seis de día. Hasta el momento, por Villa Juvenil, Abrente y Acouguiño y por dos equipos de atención al día, Abeiro y Andaina, han pasado ya 624 menores. La ciudad, regida desde el año 1989 por los monjes Terciarios Capuchinos, y dirigida por el padre José Antonio F. Grau, forma parte de la Asociación Gallega de Centro de Menores.