Para fiarse

JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ

A CORUÑA

PLAZA PÚBLICA | O |

10 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NADA ORIGINAL decir que se está jugando una partida de mus entre los constitucionalistas en el País Vasco, al que se considera originario de este divertido juego de envite. De todos modos, ni mus es palabra de origen vasco -sino castellana- y Vasconia tampoco parece tener la exclusiva pues, desde hace muchísimo tiempo se juega en Austria. Vasco, lo que se dice vasco, es el órdago , como proclamó Unamuno en las Cortes de la República, traducido como ahí está . Pero en esta reñida partida política no ha habido descartes. -otro reto de naipes- se juega desde siempre na Costa da Morte, pienso que traído de Buenos Aires por algún paisano de los allá emigrados. Juego, también de envite, pero en el que ni hay descartes - deschaves - y en el que tras mucho versear , no exento de fanfarronerías, llega el momento de la verdad, el del órdago: ¡sí quiero! ¡retruco! y cartas boca arriba. Los que pierden, se levantan chulescamente y se alejan con un rictus despreciativo. Como los amenos y animados berceos de Zapatero y Rojo, y ahora de Frutos y Madrazo, en una aneja partida de truco. Pero, tras el «atado y bien atado» de la Asamblea de Madrid , ¿quién se fía hasta «cartas boca arriba»?