PLAZA PÚBLICA | O |
09 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO HACE tanto tiempo que los Rodríguez estaban a punto de saltar a la palestra. ¡Cuánta leyenda veraniega! Se exageraba tanto como en la pesca de río. Pero hoy ni se habla de ellos. Se han quedado en la historia de las grandes ciudades, quizás cerca de aquellos serenos asturianos y gallegos. Ni siquiera Zapatero usa lo de Rodríguez, pero el nuestro, el hombre fuerte del UPG -el voceiro del BNG- se ha visto obligado a salir de su silencio para llenar el vacío de protagonismo de los Rodríguez (que vienen de Rodrigo). Al razonar -justificar- el resultado electoral de su formación, de sus nítidas declaraciones se infiere que contempla la sociedad gallega clasificada zoológicamente en vertebrada e invertebrada. La primera, integrada por la suma de los paisanos que les han votado; el resto, invertebrados. ¿O desvertebrados? Porque recuerdo los elogios al civismo de Ferrol y Vigo cuando les entregaron las alcaldías y, ahora, tras su mandato, vuelven a estar invertebradas... Remata con Muxía, calificándola de casi muerta: lo del casi será porque han estado a punto de perder el único concejal; y, generoso, salva a los jóvenes que pertenecen a ese gran colectivo de sus 303 votos: los demás, escoria. En este antroido democrático, ha perdido la cabeza.