Rumiando

JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ

A CORUÑA

PLAZA PÚBLICA | O |

31 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA SEMANITA ha dejado serios motivos para rumiar. El crimen de Sangüesa ocupa el podio de atención y, hoy por hoy, el heroísmo de los chicos etarras está en lo más alto. Jugando con la imaginación, he intentado adivinar qué pensarán algunos personajes implicados, de alguna forma, en la voladura navarra. Y, así, su presidente a lo mejor se acuerda de la voladura del coche de Carrero Blanco y de que ETA pretende, amén de vengarse de la policía, dar un macabro aviso para que Navarra no se aleje del proyecto independentista. Y los chicos artificieros del crimen quizás no estén orgullosos del todo, pues ha muerto poca gente para tamaños medios y esfuerzos heroicos. Madrazo, el ínclito, ha sido el primero en hablar: «Las vidas de las víctimas son tan legítimas como todos los proyectos políticos, incluso el de Batasuna». Pasará a la historia vasca. Y Atutxa pensará «yo, a lo mío, alargar la vida política de los fuera de la ley y echar arena en las ruedas de la fundación de Adolfo Suárez». Y el lehendakari, «mala cosa ésta para seguir salvando la cara...». Y Arzallus, «ya que son inevitables las gamberradas de ETA, mejor contra la policía nacional y en Navarra». ¿Y los socios del pacto de Barcelona? Otro día seguiremos rumiando.