Una serpiente de coches de más de un kilómetro se torraba ayer a las dos y media de la tarde bajo un intenso sol, después de que una colisión múltiple colapsase la principal salida de la ciudad. El accidente -un alcance entre tres vehículos- que provocó el atasco se había producido a las dos de la tarde, a la altura de Carrefour. Allí aparecieron, minutos después, las sirenas del 061 y Cruz Roja, que se sumaron a las del coche de la Guardia Civil que se vio implicado en la colisión. En ese vehículo viajaban dos agentes, que fueron trasladados al Canalejo. Además de ellos dos, un hombre y una mujer también tuvieron que ser ingresados. El cronómetro le marcó una hora y cuarto -bajo el sol- al atasco: a las tres y veinte no quedaba rastro. No fue el único accidente en los accesos. A la una menos cuarto, un Mercedes se quedaba cruzado en la vía junto a A Pasaxe, tras un choque con otro vehículo. También fue aparatoso el siniestro que ocurrió hacia las 16.30 en la A-9: siete coches colisionaron en O Burgo.