Teatro de títeres e instrumentos de la Real Filarmonía versionan la más célebre pieza infantil de Prokofiev para alfabetizar musicalmente a los pequeños
17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os había muy, muy pequeños, porque para sentir la música no hace falta saber leer, ni tampoco entender. Bastó con acomodarse en las butacas de la Barrié y dejarse llevar por la compañía Etcétera, productora del espectáculo didáctico que ayer estrenó la Fundación en su sala del Cantón. Para iniciar el ciclo de conciertos pedagógicos, sonó y se vio Pedro y el lobo , de Prokofiev, un cuento musical interpretado por miembros de la Real Filarmonía y escenificado por títeres que parecían dibujos infantiles. Porque nada mejor que poner forma y color al sonido para prender la atención de quienes se distraen con el vuelo de una mosca. Al espectáculo, dirigido por Ildico Oltai y Enrique Lanz, se suma la voz del narrador, Claudio Vegal, encargado de fijar en la memoria infantil que Pedro, que suena a cuarteto de cuerdas, es el héroe de esta historia contra un lobo que habla por las trompas y al que los cazadores-percusionistas pretenden dar muerte por comerse a un pato con tono oboe. Hay, además de un abuelo que gruñe como un fagot, un bosque de animales con pajarillos de trino aflautado y un gato tramposo que maúlla aclarinetado, una trompeta y un trombón. Los conciertos didácticos se repetirán hoy, a las 12.30 y a las 18 horas, para incluir, el próximo fin de semana, la obra Serva Padrona .