PLAZA PÚBLICA | O |
22 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACE más de dos años me encapriché de una colección coleccionable del Atlas del mundo, realizado por una editorial de las consideradas serias. Hoy he recibido el último envío de fichas con la comunicación de su finalización. Y, entre ellas, -¡sorpresa!- aparece la de la Costa da Morte. Estoy seguro, seguro, que no estaba prevista, pero la notoriedad adquirida por este entrañable trozo de nuestra costa coruñesa, en estos meses chapapoteros , ha sido tal que no han tenido más remedio que incluirla, so pena de haber sido tachada por muchos como incompleta, de no estar al día. Y acabo de oír por las ondas que durante la radiación de la lectura pública ininterrumpida de El Quijote habría una conexión con algún barco que está intentando limpiar los restos de fuel en una zona de Muxía. Y, en toda la prensa, se recoge hoy, la malísima noticia, del primer accidente laboral que ha costado una vida a un trabajador en Malpica. Y, sin ser portada, como lo fue en noviembre y diciembre, no hay día que no se diga algo sobre lo que sigue ocurriendo en la Costa da Morte. ¿Seremos capaces de exprimir todo el jugo a tanta notoridedad? Cuestión de neuronas y empeño.