«De dos a cinco de la tarde, esto es como un desierto»

La Voz

A CORUÑA

22 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

? «En el aeropuerto de A Coruña no hay nada que hacer, pero nada, eh». Este comentario pudo ser escuchado en una conversación entre las azafatas de un vuelo que llegaba a Alvedro. Y no parece muy alejado de la realidad. Ahora mismo, en la coqueta terminal coruñesa apenas existen una cafetería, un restaurante, un quiosco de lotería, puestos de alquiler de coches y una tienda de Divers, una multinacional especializada en aeropuertos y autopistas que vende un poco de todo: prensa, libros, tabaco, recuerdos, objetos de regalo, etcétera. Una trabajadora del aeródromo afirmaba que el cierre de Lodicenter podía considerarse lógico. «Con los recortes que ha habido, es difícil que una empresa pequeña pueda subsistir. Por la mañana, aún hay algo de gente -añadió-, pero de dos a cinco de la tarde esto es como un desierto, y después apenas hay dos vuelos».