?a elección de las latas como objeto de estudio y aprendizaje en el instituto de Elviña no fue casual. Al revisar las posibilidades existentes dentro de un programa de educación medioambiental como el de Voz Natura, la comunidad escolar cayó en la cuenta de que el bote es el recipiente preferido por los jóvenes para sus bebidas refrescantes, a pesar del atractivo ejercido por la célebre y estilizada botella de cristal de Coca-Cola. Consumidores habituales de refrescos con gas, hay jóvenes que aseguran que la cola envasada en aluminio sabe mejor que la comercializada en botellas de vidrio, una de las percepciones que, quizá, podría dar pie a un análisis sobre las ventajas de conservar en material opaco, a salvo de la luz, el chispeante líquido de fórmula secreta. Quedará para otra ocasión, puesto que los estudiantes de Elviña ya están inmersos en un nuevo programa ecológico dirigido a revisar otros productos de uso común que también ocasionan dudas a la hora de su almacenaje y reciclaje, como la tinta de los bolígrafos y plumas. Sobre este tema ultiman una nueva muestra educativa, también centrada en el destino final de los residuos.