Los bomberos necesitaron 13 horas y 39.000 litros de agua para acabar con el fuego Los vecinos creen que un «grupo de pandilleros» son los responsables del suceso
31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Trece horas de fuego en el antiguo reformatorio. Las agujas del reloj dieron ayer una vuelta completa hasta que los bomberos abandonaron el Camino del Corgo -que une Monelos con el Castrillón-, tras acabar con el incendio que calcinó el interior de un inmueble de principios de siglo. «Actuamos desde fuera del edificio, porque el interior era de madera que ya estaba en muy mal estado, y todo podía venirse abajo en cualquier momento», explicó ayer uno de los responsables de la operación.Efectivamente, todo se vino abajo. A las nueve y media de la mañana, cuando un grupo de seis bomberos relevó a los ocho que desde las dos menos cuarto de la madrugada habían luchado contra las llamas, el interior del edificio no era más que madera quemada y amontonada en el suelo.Treinta y nueve toneladas de agua fueron necesarios para acabar con el fuego, que varios residentes del lugar atribuyeron a «un grupo de pandilleros» que frecuenta el barrio.«Son chavales de 15 o 16 años que no paran de beber alcohol en el lugar. ¿Les ha interrogado ya la policía?», preguntaba una mujer que reside en la zona. Los vecinos insistieron en lo extraño de un fuego que comienza en un lugar abandonado en plena noche. Origen Los bomberos, sin embargo, no quisieron aventurar ayer el posible origen del incendio del reformatorio. Explicaron, además, que determinarlo entre montones de madera abrasada por las llamas es una tarea extremadamente difícil.