Nada se sabe del coche que arrolló en 1996 a una mujer

A. Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

11 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Un vehículo de color blanco arrolló a una mujer de 77 años en el corazón de la ciudad sin ser visto ni oído por nadie. Ocurrió a las cinco y media de la tarde del 31 de marzo de 1996. ¡En pleno Cuatro Caminos!, frente a una parada de taxis, varias cafeterías a rebosar de clientes y una cámara de vídeo de control de tráfico en lo alto de la plaza. Ni con esas. Quien atropelló a Carmen López Méndez, que murió a los pocos minutos, se dio a la fuga, y hasta hoy. Nada se sabe de él. Es uno de esos pocos que salieron airosos tras cometer un homicidio por imprudencia. La hija de la mujer fallecida recuerda el suceso. María sostiene que el caso «estuvo lleno de irregularidades». A esta mujer le resulta extraño que «la cámara de vídeo que tiene la policía en lo alto de la plaza para controlar el tráfico estuviese apagada en aquellos momentos. Más extraño todavía es que la pusieran a funcionar a los pocos minutos del accidente. Cuando fueron a por la cinta se encontraron que estaba vacía». Cafeterías Era un domingo de fútbol (jugaba el Deportivo) y las cafeterías de la zona estaban llenas de gente. Y sin embargo nadie pudo coger la matrícula. María recuerda que «a lo más que llegaron los clientes de un café situado frente al atropello fue ver a un hombre bajarse de un automóvil. Cuando salieron a la calle para ver lo que había pasado, ya no había nadie. Sólo mi madre tendida». La fatalidad también quiso que ninguno de los taxistas que se encontraban en la parada aquel día viera ni oyera nada. Las investigaciones llevadas a cabo por la policía tras el accidente no dieron los frutos deseados. Se llegó a detener al conductor de un vehículo blanco que presentaba un golpe en el parabrisas, pero al final fue puesto en libertad, ya que aquel hombre demostró que a la hora del suceso estaba muy lejos de la zona.El caso de esta mujer llegó a la televisión. La familia de la víctima estuvo años luchando por esclarecer el suceso, pidiendo más investigación. Pero de nada sirvió.Su hija María cree que «ya es demasiado tarde, que el atropello jamás será resuelto». Sin embargo, desde la Policía Local se insiste en que nunca se cierra un caso, que cualquier pista puede llevar a capturar a un conductor fugado por muchos años que hayan pasado. Como es el caso.