Los niños reinventan el espíritu de los choqueiros de toda la vida

A CORUÑA

FOTOS: XOSÉ CASTRO

Casi trescientos chicos y chicas participaron en el concurso de disfraces del Ayuntamiento El olor a pólvora, el confetti y las serpentinas dieron un toque especial a la plaza de España

04 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? Alguno no levantaba un palmo del suelo. Pero ello no le impedía tirar de su madre -y en algunos casos, los menos, de su padre- hacia el palco de la plaza de España. Allí, más de trescientos chicos y chicas de hasta quince años de edad compitieron por el premio al mejor disfraz, individual, de grupo y el del mejor choqueiro. Porque en la calle de la Torre no priva sólo el disfraz precocinado en el todoacien . En Monte Alto reina la improvisación y también el toque de originalidad. Por eso, para muchos niños, el carnaval es una fecha tan feliz como otras tan señaladas en el calendario como Reyes o el cumpleaños.Y ayer esa chispa se tradujo en una dura competencia por reinventar el espíritu choqueiro de toda la vida. Como la pequeña Laura, una niña de sólo nueve meses que acaba de aprender a caminar y que se presentó pertrechada con un equipo idéntico al de las abuelas de toda la vida. No se le olvidaron ni siquiera los grelos bajo el brazo como pincelada de color con la que adornar su indumentaria gris.No ganó ella, aunque se lo hubiera merecido por entusiasmo. Lo hizo otra pequeña disfrazada de hechicera. El carnaval tiene magia. Mucha magia.