Industria presentará la próxima semana un informe en el que podría dar el visto bueno para la apertura de las instalaciones
21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?ás que estancada, la piscina de A Barcala ha sido una marejada de cruce de declaraciones entre los responsables de la Diputación de A Coruña y el Concello de Cambre. Unos decían que los trabajos estaban definitivamente terminados, mientras que otros cuestionaban que se pudieran abrir las puertas de las instalaciones en las condiciones en las que se encontraban. Para zanjar la discusión, la Consellería de Industria optó por hacer de árbitro y, después de estudiar los alegatos de las dos instituciones, decidir si tendría que sacar tarjeta roja o si, después de dos años de retraso, se podría inaugurar.La sentencia definitiva llegará la próxima semana, cuando salga a la luz el informe de la Xunta. Pero, antes, han tenido que pasar muchas cosas. Lo que en un principio, allá por el año 2000, comenzó con buen paso, pronto experimentó su primer tropezón. Los trabajos comenzaron más tarde de lo previsto y la fecha de entrega se estiraba como un chicle.Pasado el primer año, las instalaciones todavía no estaban completamente finalizadas, y todavía quedaban muchos retales por juntar. Con el paso del tiempo, y la piscina sin abrir, se detectaron una serie de problemas en los tubos de canalización del gas, además de los añadidos por la falta de funcionamiento de las instalaciones. Entrega Finalmente, en el mes de octubre pasado, el presidente de la Diputación, José Luis Torres Colomer, explicaba en un pleno que se habían subsanado todos los problemas y que ya le habían remitido por carta al Concello de Cambre su intención de entregarle la piscina. Sin embargo, los técnicos del Ayuntamiento consideraban que todavía había graves deficiencias en la instalación eléctrica y que podían poner en peligro la seguridad de los vecinos, por lo que rechazaron las instalaciones mientras no se tomasen las medidas oportunas para arreglarlas.Durante las últimas semanas, la empresa constructora ha llevado a cabo una serie de mejoras, a la espera de que los responsables de la Consellería de Industria den el visto y la piscina climatizada pueda abrir sus puertas de una vez por todas.«Si el informe de Industria es positivo, dice que no hay anomalías y que está todo subsanado, el Ayuntamiento no tendrá ningún problema en recibir la piscina», declaró el alcalde de Cambre, Antonio Varela Saavedra, quien también hizo hincapié en que «si en estos momentos se está trabajando en las averías es porque, tal y como decía el Concello, había cosas que mejorar», replicó el regidor cambrés.