Caixanova, Renfe y la Xunta patrocinan una actividad para fomentar el conocimiento de la lengua y la cultura gallega, y el tren como alternativa de viaje
19 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.¿Para qué sirve un tren? «Para hablar con mis amigos». «Para moverme». «Se puede ver el paisaje». «Para poder jugar». «Para dormir, porque como no hay que conducir...». De todas formas, a Javi, que tiene 7 años, le parece que va un poco despacio. En un suspiro, Betanzos-Infesta. En dos, Betanzos-Cidade. Pasajeros al tren, insiste la megafonía de la Estación de San Cristóbal, que quiere sincronizar la puntualidad con el parpadeo de los niños. Todo va sobre ruedas infantiles. Un profesor de uno de los colegios que participan en la actividad Sube ó Tren da Lingua , patrocinada por Caixanova, afirma que se trata de una de las experiencias más efectivas en el aprendizaje de los pequeños. Acostumbrados a ver la vida desde la pantalla de un videojuego, les resulta sorprendente hacerlo desde ese televisor natural que son las ventanas de los vagones. Es una película de kilómetros de exteriores.«A mi los que más me gustan son los payasos». Héctor, Luis, Javier y Adrián coinciden en que si a la sugerencia del viaje en tren se suma el espectáculo, mejor. File y Lolo , los payasos, inician una ronda de humor y de canciones ante una parroquia que se entrega con descontrol a la risa.Por cierto, «¿dónde están las camas?», pregunta un curioso alumno del colegio de Sada. «En un tren que fui yo, había camas», insiste.Belén y Adriana van tan tranquilas. Hablan con madurez de siete años. Es decir, terminan cantando junto a un grupo que empieza a preguntar cuándo acaba el viaje.Próxima estación: Betanzos. Espera el betanceiro parque del Pasatiempo, una merienda matinal, actividades y un regalo de recuerdo. ¿Quién da más? Renfe y Caixanova ofrecen las paradas del tren de la cutura: aprender la lengua y conocer Galicia en tren.