En el límite del mal

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Stop Accidentes y vecinos de Perillo inician una campaña para que los vehículos reduzcan la velocidad en la N-VI

11 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?temorizados. Así están los vecinos de Perillo, que ven cómo diariamente los conductores que circulan por la zona no levantan el pie del acelerador mientras dejan atrás las señales de 50 kilómetros por hora. Los peatones se sienten indefensos y, además, sólo cuentan con un paso de cebra y con una pasarela para poder cruzar la N-VI sin arriesgar el pellejo. Bueno, eso en parte, puesto que, cuando llueve, el viejo puente de hierro se convierte en una peligrosa pista de patinaje. Por este motivo, con la colaboración de Stop Accidentes, los vecinos de esta parroquia oleirense han iniciado una campaña con la pegada de impactantes carteles amarillos para llamar la atención de los pilotos y las autoridades. Asimismo, han recogido firmas y han enviado cartas al Ministerio de Fomento para conseguir que instale más pasos de cebra y semáforos con pulsador.Jeane Picard, presidenta de la asociación Stop Accidentes, declaró que los vecinos «están atemorizados y tienen miedo de salir a la calle por si son atropellados. Incluso hay padres que llevan a sus hijos en coche a la parada del autobús, porque tienen miedo de que si van andando les pase algo». Mejoras del Gobierno Por otro lado, Picard considera que las obras que ha prometido el Gobierno para mejorar la circulación en los cruces de O Seixal y el Club de Tenis, «dan más fluidez a los coches, lo que significa más velocidad. La eliminación de los semáforos supondrá que los vehículos podrán correr más». Desde este colectivo se solicita que se ponga freno a esto y, además, piden que se coloque un radar permanente que obligue a los conductores a respetar el límite de 50 kilómetros por hora.El único objetivo: dejar de jugarse la vida cada vez que los vecinos salen de casa.