Operación cien contra el dolor

R. Domínguez LA VOZ | A CORUÑA

A CORUÑA

?o sentir dolor es un regalo. Y nunca mejor dicho. Así lo entienden los pacientes, y van 101, que desde hace dos años han sido operados por el equipo de neuroradiología del Hospital Juan Canalejo con una técnica entonces pionera _denominada vertebroplastia y que consiste en inyectar un cemento en las vértebras dañadas para estabilizarlas- y hoy plenamente consolidada. La osteoporosis, sobre todo, y en menor medida metástasis y otros tumores, ocasionan a menudo lesiones irreparables. De no lograr la curación, los afectados piden al menos no tener el ay en la boca constantemente ni verse obligados a renunciar a movimientos cotidianos, coger al nieto en brazos o llevar la compra. Simplemente.Tras un par de años de experiencia, el equipo médico se siente muy satisfecho por los resultados. Los propios pacientes se lo han dicho. Todos, todos están asintomáticos, en términos médicos. Es decir, ya no sufren ese dolor de espalda tan intenso, constante y, en muchas ocasiones, incapacitante que ocasiona una fractura. El camino no ha sido fácil, recuerda el jefe del servicio de radiodiagnóstico, Benigno Cossío. «Las cosas -resume- no surgen por generación espontánea». Ya en 1996, el hospital envió a uno de sus médicos a Francia para aprender la técnica. Después de la fase de conocimiento y formación, vino la de puesta en marcha, que «no es -aclara- la más fácil». «Es bueno hacer la primera, es bueno hacer cien, significa que no nos equivocamos y que atendemos una necesidad real; lo difícil es mantenerse», apunta.Antonio Moreno, neuroradiólogo que inició el programa, aclara no obstante que la técnica, que él califica de generosa por la satisfacción que genera, no puede aplicarse ni a todos, ni en todos los casos, tiene sus riesgos, aún a pesar de que se realiza con anestesia epidural, y sus exigencias. No es posible la improvisación cuando se trata de entrar en el delicado terreno de la columna vertebral con una aguja de punta de diamante. Entre otras cosas porque, al margen de los neuroradiólogos, se necesita el concurso de muchos especialistas, desde reumatólogos hasta anestesistas, traumatólogos, hematólogos y oncológos.