Delante del templo de la Orden Tercera se oyen ladridos de perros y gritos de niños. Llega un momento en que me confundo: un pequeño chilla como un can. Unos y otros esperan a que salga el párroco para que bendiga a los animales. Hay unas cincuenta personas y unas doscientas patas. Una de las responsables de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas San Antonio Abad me comenta que en Madrid se forman colas kilométricas, pero que aquí hay menos tradición. Además hace bastante frío. Es una tarde de perros. Roma en A Coruña ?ntes de ir a congelarme a la Orden Tercera asistí a la inauguración de los grabados del artista veneciano del siglo XVIII Giovanni Battista Piranesi en la sala de cultura de Caixa Galicia en Médico Rodríguez. La apertura oficial comenzó con retraso porque los comisarios de la muestra, Javier de Blas y Nelo Raccichini , se acercaron a la Costa da Morte para ver los efectos del chapapote y llegaron un poco tarde. Andrés Fernández Albalat fue el encargado de presentar a los especialistas ante la atenta mirada del concejal de Cultura, José Luis Méndez Romeu . Todos calificaron a Piranesi como una de las figuras claves del arte europeo. El extenso programa de actos de la conmemoración del aniversario de la batalla de Elviña tuvo ayer varias citas. Desde la presentación del vídeo sobre el conflicto bélico que realizó Antonio Río López , hasta una conferencia en el Palacio Municipal en la que participó Jano Muñoz , uno de los jóvenes talentos de la pintura local, Manuel Arenas , organizador de los actos conmemorativos de la batalla, el coleccionista Jaime Martínez , y el especialista en arte, Antonio Masdías . Pero de todas las hermosas y pintorescas imágenes del día me quedo con la de este orondo soldado que, corneta en mano, participó en la ofrenda floral ante el monumento de Porlier en la plaza de España. No se si ganaría la batalla, pero de frío no moriría. ?a noche se hizo larga en la casa del pueblo de Lorbé. Gumersindo López Pazos invitó a todo el que quiso a tarta de cumpleaños y a una copa de cava. Desde hace once años celebra así la suerte de seguir vivo tras haber sufrido un accidente en el mar que durante unos minutos le hizo pensar que todo había acabado. Un tipo formidable. «Nosotros dimos alguna cabezada, pero nuestra hija no pegó ojo en toda la noche. Está como en una nube», me comentó ayer por la mañana Mari Luz, la madre de la subcampeona de Gran hermano . Los padres pensaban que Desi iba a poder venir pronto a A Coruña, pero por el momento es difícil. Nos vamos a cansar de verla en programas de televisión.