El Niño nace en el Liceo

L. T.? A CORUÑA?

A CORUÑA

Los efectos especiales se dejan caer sobre el Nacimiento betanceiro en forma de truenos, lluvia o nieve y, cada hora, más de un centenar de personas lo admiran ensimismados. ? En los últimos tiempos, el belén electromecánico de Betanzos se ha convertido en uno de los números más destacados de la programación navideña que oferta el Concello brigantino. Una representación que había comenzado siendo la más grande de la comarca con sede en la iglesia de Santo Domingo se ha convertido, con el paso de los años y el esfuerzo de muchos ciudadanos anónimos, en visita obligada para los cientos de turistas que, aprovechando las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, se acercan hasta la Ciudad de los Caballeros.?El belén se ha convertido, sin prisa pero sin pausa, en el fenómeno social y cultural de toda la comarca de As Mariñas. En menos de siete años ha pasado de ser un completo desconocido a codearse con otros que gozan de prestigio en toda nuestra comunidad. Incluso ha logrado superar a algunos en fama y calidad. ?Según ha manifestado el sacerdote Manuel López Castro, principal impulsor de la obra, la falta de espacio provocó la necesidad de involucrar al Ayuntamiento en el proyecto del gran belén. Meses más tarde, el edificio Archivo acogería la representación navideña más grande y costosa de la capital.?Automatismo, motores y figuras provocan la sonrisa orgullosa de Don Manuel. No es para menos: «Detrás de esas figuras de barro se esconde el esfuerzo de hombres y mujeres de carne y hueso», concluyó.?Pero ¿qué tiene el belén betanceiro que lo hace famoso en toda la región? López Castro se muestra contundente: «Reproduce con fidelidad los misterios del nacimiento de Jesús, desde la Anunciación a la visita de los Magos de Oriente», dice.?Una oportunidad única para ver nacer al Niño en el Liceo. ?