El tonelaje que mueve anualmente el puerto coruñés es debido, en un elevado tanto por ciento, a graneles líquidos y sólidos. Cierto que hoy es un peligro tener una terminal petrolera en el centro de la bahía coruñesa, pero si se quiere situarla en un lugar alejado lo mejor es descargar, o cargar, mediante boyas frente a la propia Refinería de Bens, tal y como se hace en numerosos lugares del mundo, solución bastante más barata que el puerto exterior.? Con el citado sistema, el petrolero fondea, con sus dos anclas, se le acerca una manguera que emerge de una boya, comunicada submarinamente con la Refinería, y se realiza la carga o descarga. Si el tiempo empeora, se paralizan las operaciones, y si las anclas garrean, se recogen y el buque se queda a la capa en espera de que el tiempo amaine y las condiciones sean las apropiadas.?En cuanto a la descarga de graneles sólidos, especialmente con el polémico carbón, podrían desviarse al nuevo puerto exterior de Ferrol y dejar todo el espacio que quedase libre para una moderna terminal de contenedores, que es un tráfico, además de limpio, con mucho presente y futuro.