El número 3 de la calle Real perderá una planta tras su reestructuración

L. Pousa | L. López A CORUÑA

A CORUÑA

El Plan Especial de la Ciudad Vieja otorga la máxima protección a los cinco edificios afectados por la grúa La normativa urbanística del Ayuntamiento indica que tras derribar los dos pisos superiores del edificio número 3 de la calle Real el proyecto de rehabilitación del inmueble deberá reducir en una planta su altura Así lo establece la ficha correspondiente del Plan Especial de Protección y Reforma Interior 'Pepri' de la Ciudad Vieja y Pescadería «En caso de reestructuración la altura de la edificación se ajustará a la línea de cornisa señalada en los planos de alzados»

19 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La cornisa alcanza la cuarta planta por lo que cuando se realicen las obras de rehabilitación del inmueble se tendrá que rebajar su altura en una planta. Normas estrictas El Pepri de la Ciudad Vieja y Pescadería fija normas estrictas para ejecutar los trabajos de restauración de los cinco inmuebles afectados por el desplome de la estructura metálica, el teatro Rosalía de Castro, los números 1, 3 y 5 de la calle Real y el número 13 de la avenida de la Marina. En el caso del portal número 3 se indica que se permiten obras de restauración «con conservación de la totalidad de la fachada» y con las observaciones apuntadas sobre la altura. Están autorizados trabajos de «conservación, restauración, rehabilitación, reestructuración y adaptación del bajo cubierta» con la salvedad de que se deberán ajustar a las ordenanzas estéticas de la zona y a los planos de ordenación del área. Protección máxima Para el 1 de la calle Real se exige el mantenimiento de la fachada y de las cubiertas «con todos sus elementos» idéntico grado de protección que se concede al número 13 de la avenida de La Marina. El 5 de la calle Real, el edificio de más reciente construcción de todos los afectados, sólo presenta daños en el tejado, por lo que su reforma se adaptará sin problemas a las reglas del Plan Especial, que imponen «la conservación de la totalidad de la fachada». Se permite, en este caso, la restauración del inmueble con la condición de que los trabajos en la planta baja se ajusten «en composición y materiales» a las ordenanzas estéticas de la Ciudad Vieja y Pescadería. En caso de que alguna de las obras afecte al subsuelo de los edificios, es preceptivo realizar un sondeo arqueológico y, en función de los resultados, una excavación en la zona.