La actriz participa (Teatro Rosalía, 21 horas) en «La prueba», en donde interpreta a una chica de 25 años que deja todo para cuidar a su padre
08 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Al teléfono, la voz de Cayetana Guillén pierde gravedad y se endulza, como si se volviese todavía más joven. Presentadora de televisión, guionista y, sobre todo, actriz, confiesa que le encanta visitar Galicia porque tiene muchos amigos «y son muchos años de giras de teatro». -¿De qué habla «La prueba»? -Cuenta las consecuencias que tiene para una chica de 25 años dejar todo y meterse en casa para cuidar a su padre. Habla también de una historia de amor, de la dificultad que hay en la comunicación padre-hija y de las relaciones humanas en general. -¿Por qué necesita volver al teatro? -Porque es un medio que te aporta mucha magia. Es como volver a sentir la vocación y tirarte al precipicio sin paracaídas. -El directo que ofrece el teatro dará lugar a muchas anécdotas. -Sí, pasan muchas cosas porque a veces te olvidas elementos y tienes que improvisar como sea. Te pones mucho más nerviosa, incluso, te puede dar la risa, aunque a mí con este papel nunca me ha pasado. -¿Le preocupa que la gente tenga una visión equivocada de usted, como una mujer muy segura, un poco mandona y borde? -Sí, mucha gente tiene una idea equivocada de mí, porque yo no soy así. Es un cargo que tienes que asumir pero no me puedo pasar todo el día intentando cambiar mi imagen. -Cuando acabe esta gira comenzará el rodaje de la película «La mirada», de la que es coproductora y autora de la primera versión del guión. ¿Qué le queda por hacer? -Seguir trabajando y que me salgan más proyectos. Incluso, escribir en serio, siempre me lo he planteado, como también tener un programa de radio. -¿No piensa coger vacaciones? -Noooo, este año ya estuve dos meses de vacaciones y tengo energía para todo un rato.