El equipo multidisciplinar continúa formándose para resolver malformaciones congénitas Cada año se detectan una decena de casos similares al del primer pequeño operado antes de nacer
04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A La realización de la primera cirugía intrauterina de una malformación congénita grave como la presentada el jueves pasado en el Hospital Teresa Herrera ha abierto la espita. El equipo multidisciplinar del centro materno infantil coruñés prepara ya la realización de nuevas operaciones. La Unidad Fetal, que reúne a profesionales de Obstetricia, Genética, Cirugía Pediátrica, Neonatología, Anestesia..., continuará llevando a la práctica la formación adquirida durante los últimos tres años. Su centro de atención serán las patologías congénitas severas. En el caso de las hernias diafragmáticas, malformación del niño operado que se recupera en el Materno, se estima que anualmente se pueden presentar una decena de pacientes en la comunidad autónoma. La hernia de diafragma es un defecto amplio en la membrana que separa la cavidad torácica de la abdominal y que da lugar al paso de las vísceras hacia el sitio que deben ocupar los pulmones, impidiendo su normal desarrollo. El grado de esta hipoplasia pulmonar determina el pronóstico del pequeño. Cuando el espacio torácico está invadido, especialmente si el hígado se encuentra desplazado, el índice de mortalidad tras el parto supera el 85 por ciento, aún cuando se apliquen todas las medidas de asistencia intensiva e, incluso, conectando al recién nacido a un sistema de respiración artificial que sustituya a los pulmones. Sin desplazamientos. La incidencia estimada de la hernia diafragmática es de un caso por cada 3.500 recién nacidos, si bien la cifra se intuye superior dado que, hasta ahora, la interrupción del embarazo se presentaba como alternativa prioritaria dadas las escasísimas posibilidades de intervenir con éxito tras el nacimiento en los casos más severos. Operar antes del nacimiento, como se hizo por primera vez con el feto coruñés el pasado 2 de julio, abre nuevas posibilidades. En este caso, el equipo coruñés trasladó a la madre al Hospital Universitario de Lovaina para contar con el apoyo del máximo experto en esta materia, Jan Deprest. Los médicos del Materno se han adiestrado ya en la técnica para implantar el dispositivo en la tráquea del feto y, de esta forma, lograr que los fluidos pulmonares, por presión, se hagan sitio y los órganos respiratorios crezcan en el tórax. De este modo, en los próximos casos que se presenten no será necesario trasladarse a Bélgica para realizar la intervención, que podrá practicarse en el propio hospital coruñés. Como ya se hizo con la primera intervención intrauterina, los partos se desarrollarán en el Teresa Herrera, dotado con medios humanos y materiales para un alumbramiento que precisa de soporte placentario, ya que el dispositivo debe retirarse de la tráquea antes de cortar el cordón umbilical para que el niño pueda respirar.