La familia de Benjamín Balboa López fue tenazmente perseguida en Galicia tras la Guerra Civil, mientras él tomaba el camino del exilio. El padronés Daniel Sueiro reivindicó su memoria en un libro, La flota es roja , hoy básico para el estudio de la contienda bélica del 36. Había nacido en 1900 en la localidad de Boimorto, hijo de un maestro de escuela. Empezó el bachillerato en el Instituto Eusebio Da Guarda de A Coruña, pero lo abandonaría años después. El 1 de octubre de 1916 ingresó en la Armada como marinero aprendiz. En febrero de 1918 ascendió a marinero telegrafista y en mayo de 1921 a cabo de la misma especialidad. En 1927 ya era contramaestre y en 1931, tras la proclamación de la República, fue ascendido a oficial tercero. Marchó destinado al acorazado Jaime I . Su hostilidad a los jefes, a los que acusaba de ideas monárquicas, le valió un Consejo de Guerra en febrero de 1933 por el que fue condenado a seis meses de prisión. Quedó después en situación de disponible forzoso. En diciembre de 1933 fue destinado a la base naval de Ferrol. Fiel a la República En abril de 1936 era trasladado a la Estación Radio de la Ciudad Lineal de Madrid, en la que tendría una actuación decisiva cuando en julio se produjo el alzamiento contra la República. Balboa detuvo al jefe de la Estación, favorable a los rebeldes, y abortó la insurrección en la Flota, enviando en este sentido diversos telegramas a los buques, que acabaron en manos de comités populares, que detuvieron a sus jefes. Sus servicios a la República fueron rápidamente reconocidos y el 22 de agosto era nombrado subsecretario de Marina por el ministro Francisco Matz. Permaneció en el cargo hasta enero de 1937, en que fue relevado por el teniente de navío Antonio Ruiz. Abandono de España En octubre de 1937 ascendió a oficial primero telegrafista, empleo equiparado al de capitán. A primeros de febrero del 39, tras la caída de Cataluña, salió de la España republicana por la frontera de Port Bou. Permanecerá varios meses en Argeles-sur-mer y luego en Marsella. En 1941 salió para el exilio americano, instalándose en México. Tras la Guerra Civil, su hermano, también marino, fue fusilado en Cartagena. Falleció el 26 de junio de 1976 en el hospital español de Ciudad de México. Días después, La Voz publicó su esquela.