Más de 60 submarinistas desafían el frío en un concurso de buceo
12 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Ni el frío matinal desanimó a los sesenta y siete buceadores que con la fresca se arrojaron a las siempre gélidas aguas de la cala de San Amaro. La Xuntanza de buceadores en busca del tesoro , una prueba ya clásica dentro del calendario de actividades del Club del Mar, se convirtió un año más en el mejor reflejo de los apasionados del mundo submarino. Practicantes de actividades subacuáticas, de edades comprendidas entre los 20 años del más joven y los casi setenta del más veterano, Chacho Pintos, se emplearon a fondo en la búsqueda de los secretos bien escondidos. «La prueba pretende ser una demostración. Antes de que llegaran los participantes, escondimos unas cuantas botellas por toda la cala. Cada una tiene dentro un papelito con un premio, que es para quien la rescate», explica Mónica, una de las responsables de la organización del evento. Poco después de las once, los más valientes se introducen en el agua sin pensar. «Tampoco estaba tan fría. Calculo que la temperatura sería de trece grados, más o menos como siempre», aclara Óscar, uno de los monitores que supervisa la prueba. Dos horas La búsqueda dura unos ciento veinte minutos. No todas las botellas han aparecido y algunos de los más persistentes participantes siguen sumergiéndose en el Atlántico coruñés en busca del vidrio de la suerte. Sobre la escollera del Club del Mar, los participantes se colocan para la foto. Adrián y Aurora, los dos veinteañeros, han tenido suerte en su pesca. Además de un buen rato, han podido disfrutar de una de sus grandes pasiones. Pero a nadie se le escapa que el submarinismo tampoco es una competición a vida o muerte. Por eso, en los salones del Club del Mar espera una reparadora comida que precede a la entrega de trofeos. Donativos «No sólo contábamos con los premios escondidos dentro de las botellas. La verdad es que con el sorteo nos garantizamos que haya un regalo casi para cada participante», explica uno de los miembros de la organización. Los regalos son, fundamentalmente, materiales propios del mundo del submarinismo. «Hay estancas (piezas que garantizar la protección contra el agua), gafas o trajes», reitera Mónica. Todo ello es gracias a la gentileza de los patrocinadores. Coca Cola, Mundo Submarino, Buceo Galicia, Asesoría Caramés, Federación Galega de Buceo, Rotulaciones Ageitos y G64 fueron los colaboradores del evento.