La lluvia provoca una veintena de accidentes y colapsa la ciudad

E. Mouzo A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Las vías de acceso, Alfonso Molina y As Xubias, registraron retenciones durante casi toda la jornada La lluvia llegó por fin a la ciudad. Y fue muy bien recibida. Los coruñeses entienden que el agua ayuda a limpiar la atmósfera, eran conscientes de que más días de sequía podían poner en peligro las reservas del líquido elemento que abastece a la ciudad. Sin embargo, siempre sucede igual cada vez que pasa mucho tiempo de sequía y la lluvia hace su aparición.

08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Coruña se convierte en un auténtico caos circulatorio. Ayer no fue una excepción. Durante la jornada se registraron en las vías urbanas más de una docena de accidentes de circulación. En la A-55, la vía rápida que une A Coruña con Carballo, se contabilizaron hasta cuatro salidas de vía. Mientras, en los kilómetros de la A-9, A Coruña-Tui, pertenecientes al área metropolitana coruñesa se produjeron hasta cuatro accidentes. A pesar de la alta siniestralidad registrada durante todo el día, tan sólo resultaron heridas seis personas. El suceso más grave ocurrió sobre la una de la tarde en la confluencia de la avenida de Os Mallos con la calle Pedroso. Atropellada por un coche A esa hora, una mujer, de iniciales S.G.G., sufrió heridas de carácter reservado al ser atropellada por un automóvil. La lesionada tuvo que ser trasladada por una ambulancia del 061 al servicio de urgencias del Juan Canalejo. Otra persona también resultó herida al ser alcanzada por un vehículo en la calle Joaquín Planells, en el cruce con General Rubí, enfrente de la estación del ferrocarril. Pero el accidente que más incidencia tuvo fue el que se produjo sobre las cuatro de la tarde en la avenida de Alfonso Molina, en sentido entrada a la ciudad, a la altura de la Seat. Allí se registró una colisión entre cuatro vehículos, afectando a la circulación en los carriles derecho y central de Lavedra. Además, a esa hora y casi a la misma altura, pero en sentido salida de la ciudad, chocaron otros dos automóviles. Las retenciones se trasladaron casi inmediatamente a las vías más importantes de la ciudad y las colas de vehículos llegaron al centro. La mayoría de los conductores optaron, entonces, por entrar y salir de la ciudad por la avenida de A Pasaxe. Una vez más quedó demostrado que esta vía, relativamente recién construida, es incapaz de soportar importantes volúmenes de tráfico. Las retenciones paralizaron también este acceso circulatorio y afectaron incluso a la carretera que da servicio al recinto portuario.