Un comercio coruñés vende camisetas originales adquiridas a los bomberos de Nueva York El recuerdo de los héroes del 11 de septiembre puede adquirirse por 36 euros
03 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A «Se buscan héroes». La frase es de una oferta de trabajo del Ayuntamiento de Nueva York, y es ejemplo del fenómeno causado por los nuevos ídolos de Norteamérica, los cuerpos de bomberos y policía de la ciudad marcada a fuego por el 11-S. Ambos generan un merchandising que se vende como rosquillas a uno y otro lado del Atlántico. La remesa coruñesa de ese homenaje a los héroes salió del Long Island Bar Restaurant , un establecimiento de Brooklyn, y aterrizó en el 45 de la calle San Andrés. Tras el escaparate de Aventura se agolpan media docena de camisetas, las últimas supervivientes de una partida que llegó a A Coruña procedente de Nueva York a principios de agosto. Restaurante en Brooklyn «Conseguimos la ropa gracias a unos familiares míos que tienen un restaurante, el Long Island , en Nueva York -explica Antonio Amor, dueño de la tienda-. Allí las venden a cientos, y los beneficios se destinan a una fundación que ayuda a los huérfanos de los policías y bomberos muertos el 11 de septiembre. Ellos veranean aquí cada año, y decidí colaborar y pedirles dos docenas de camisetas», relata Amor. La singular oferta atrajo, sobre todo, a los turistas, «que se llevaron la ropa más que nada como recuerdo, como curiosidad, pero no para ponérselas, como en Estados Unidos», explica Amor. «Es que la percepción de los bomberos y la policía que tenemos aquí es muy diferente a la que tienen allí», indica. La periodista norteamericana Nancy Gibbs describía a la perfección ese sentimiento en el último ejemplar de Time : «Saliendo del Shea Stadium una tarde de verano tras un partido de los New York Mets, un niño de 8 años con un guante de béisbol en la mano se acercó a los policías que dirigían el tráfico y le pidió a uno de ellos que se lo firmase. «¿No quieres el autógrafo de uno de los jugadores del partido? ¿Por qué un policía?», le preguntó el agente. El niño respondió: «Porque vosotros ayudásteis a salvar el mundo». «Aquí es diferente. No es comparable a lo que puede sentir alguien que haya vivido aquello», comenta Amor. «Cuando les escuchas relatar lo que han vivido, te emocionas. Son gente mayor, de 70 y 80 años, que llevan toda la vida en Nueva York, y que cuando te hablan sobre el 11 de septiembre se les cubren los ojos de lágrimas», explica el comerciante. Cazafantasmas con casco Cerca de la tienda, un par de policías locales vigilan el tráfico, pero en A Coruña no hay niños pidiendo autógrafos. Detrás de ellos, una camiseta reza en inglés «Cuerpo de Bomberos de Nueva York, Los Más Valientes». «Ya no me quedan del escuadrón antibomba ni del equipo de detección. Del FBI me llegaron doce y sólo hay dos», indica el dueño de Aventura. Otra de las elásticas recuerda al departamento de bomberos de Tribeca, un barrio de Manhattan. Su escudo es el cartel de la película Cazafantasmas modificado. Como en el filme, se puede ver a un fantasma escapando de una señal de prohibido, pero esta vez lleva casco de bombero y hacha. Por 36 euros, el recuerdo de los héroes del 11-S en su armario, edición limitada.