La exhibición aérea de la patrulla Águila asombró a los coruñeses Siete aviones del Ejército español realizaron piruetas sobre la ciudad durante media hora
29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Vaya pasada. Mejor dicho, vaya pasadas. Porque fueron varias. La primera, a las siete y veinticinco de la tarde, dejó una bandera española dibujada en el cielo y miles de bocas abiertas en la tierra. La trazaron con humo de colores siete aviones de la patrulla Águila. La exhibición aérea asombró a coruñeses y turistas. Y a la cabeza de los pasmados, los críos, que recurrieron al oportuno «esto es una pasada» para describir aquellos siete pájaros de acero que espantaron a gaviotas y palomas. El efecto Ucrania No todos vibraron. Algunos se asustaron. El efecto Ucrania estuvo presente. Una mamá, acompañada de su marido y sus dos hijos, imaginó lo peor: «Mira qué bajo van. Esto es peligrosísimo. Con la gente que hay aquí, como tengan un fallo se arma». Aquí, para esta mujer, era el muelle de trasatlánticos, desde donde miles de personas siguieron el espectáculo. Algunos regatistas de la Cutty Sark buscaron una privilegiada visión y se auparon a los palos mayores de sus barcos. Disfrutaron con los picados y con las arriesgadas maniobras. «Ay, que se levante, ya, que se levante», pedía una espectadora a un piloto que tardó una eternidad en levantar el vuelo. Hubo momentos emocionantes. Se levantaron los «ohh» cuando dibujaron una o gigante en el cielo. Y también cuando trazaron una bandera española con forma de arco iris entre el castillo de San Antón y las galerías de la Marina. Para acabar, uno de los aviones pasó por encima del velero ruso Mir . La exhibición fue el aperitivo para la segunda recreación de la Batalla de Elviña. Cuando ésta acabó, se formó un atasco descomunal a lo largo del paseo marítimo de Riazor y Orzán.