Un boquete en un punto neurálgico de la circulación sacudió ayer el tráfico del área metropolitana. El cruce de Mosteirón, Mondego y Meirás sufrió las consecuencias de una obra de saneamiento realizada hace meses, y que regresó a la actualidad en forma de desesperación para cientos de conductores durante gran parte de la jornada. El incidente supuso un golpe en un lugar estratégico para los vehículos que, a diario, atraviesan la zona con destino a Sada, Santa Cruz, Mondego, Mosteirón o Meirás. De hecho, el cruce es uno de los puntos que registra una mayor densidad de tráfico de todo el área. Trabajo intenso Media docena de operarios trabajó durante gran parte de la tarde de ayer para resolver el problema y garantizar la fluidez del tráfico. La situación volvió a la normalidad pasadas las ocho de la tarde.