La reunión anual de los arquitectos coruñeses se celebró en un Coliseo alumbrado con 13.000 velas
30 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Veintiún velas por persona para celebrar el día de Nuestra Señora de Belén. Eso fue lo que colocaron ayer estudiantes de Arquitectura en el Coliseo para crear ambiente en la cena anual que organiza la delegación coruñesa del Colexio de Arquitectos de Galicia, que conmemoró la festividad de su patrona. El recinto se estrenó así como salón de banquetes. La reforma para mejorar las instalaciones del hotel Finisterre obligó a contratar el recinto multiusos para el convite, que reunió a casi 600 comensales. Los arquitectos, tras valorar cubrir las gradas, finalmente optaron por hacer del edificio un lugar acogedor y cálido con la colocación de casi 13.000 velas, una en cada asiento del recinto, creando un ambiente mágico. Mientras, las mesas para los colegiados y acompañantes se instalaron en el foso, ordenadas entre ejes de moqueta. A las cinco de la tarde, quizás para hacer honor a un recinto que durante el verano se convierte en coso taurino, los alumnos comenzaron a encender las candelas. El fuego, que presidió toda la velada, estuvo presente también en el menú, que finalizó con una queimada.