Una tensa tranquilidad presidió la jornada de huelga en la ciudad y en la comarca

A. LORENZO / E. MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: XOSÉ CASTRO / KOPA

Los tres únicos incidentes de importancia se registraron en los polígonos de Sabón y Pocomaco y en Cuatro Caminos La huelga general en A Coruña ciudad no siguió el guión establecido por los sindicatos. La mayoría de los comercios ajustaron su cierre por zonas y tras ser visitados por los piquetes, que actuaron dentro de un clima de diálogo. Sin embargo, el paro fue secundado mayoritariamente por las grandes empresas ubicadas en los polígonos industriales de A Grela, Pocomaco y Sabón. Lo mismo sucedió en el puerto, en la construcción, en la estación de autobuses y en la Universidad. Dentro de la calma de la jornada se registraron aislados incidentes, discusiones entre piquetes y policías, y un intento de agresión a un joven Cuatro Caminos.

20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La huelga general en la ciudad y su área de influencia se destacó por el clima de paz en el que se desarrolló durante prácticamente toda la jornada. Tan sólo se registraron tres incidentes de importancia. Uno de ellos se produjo en los accesos a Pocomaco, donde un miembro de un piquete informativo tuvo una fuerte discusión con efectivos de la policía nacional al considerar que los agentes no le permitían informar sobre la convocatoria de huelga a las personas que se dirigían a sus centros de trabajo. En Sabón, un automóvil estuvo a punto de atropellar a varios sindicalistas. Mientras, un joven que salía de un centro comercial de la zona de Cuatro Caminos sufrió un intento de agresión por parte de los manifestantes. El muchacho fue increpado por miembros del piquete y el joven respondió con un gesto obsceno. La intervención rápida de la policía impidió la previsible paliza. Otros incidentes de menor importancia consistieron en el incendio de varios neumáticos en la entrada de los polígonos de Sabón y A Grela. También aparecieron, en la zona de A Palloza, varios tapones con clavos, así como la rotura de las pantallas de cristales de varios paneles informativos instalados en el mobiliario urbano. Además, varios comerciantes se encontraron con las cerraduras de sus establecimientos saboteadas, lo mismo que ocurrió con las puertas de las facultades de Derecho y Filoloxía. Algunos autobuses urbanos aparecieron con las ruedas pinchadas. La policía local identificó a cinco jóvenes, no sindicalistas, que aprovecharon la jornada de paro para incendiar varios contenedores. Corte en Lavedra Algunos de los piquetes decidieron cortar el tráfico en Alfonso Molina. Para ello, se situaron tres coches al frente de la marcha y reducieron la velocidad, causando pequeñas retenciones en la carretera que va desde Lavedra hasta el Obelisco. El escaso número de vehículos que en ese momento circulaba por la vía evitó que se provocasen grandes colas.