Los acusados de matar al constructor Lodeiro y al «pingüino» se enfrentan a doce años de cárcel El portugués y la asturiana son los alias de los sospechosos de los dos últimos asesinatos cometidos en la ciudad. El primero de ellos se sentará en dos semanas en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial acusado de acabar de un disparo con la vida del «pingüino» en un pub de la ronda de Outeiro, el 22 de febrero del año pasado. La asturiana será juzgada el próximo miércoles. Responderá por la muerte del constructor Lodeiro en un dúplex del Orzán. Ambos se enfrentan a la misma pena: doce años de cárcel.
18 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Una absurda discusión a los dados, un empujón, silbido de navajas, un disparo y fuera; Enrique Amado, más conocido por el pingüino, cayó muerto en el pub Chozas de la ronda de Outeiro. Quien apretó el gatillo, según el fiscal que lleva el caso, es Miguel Monteiro, alias el portugués, que acudió junto a dos amigos aquella fatídica madrugada del 22 de febrero del 2001 al conocido establecimiento. Allí estaba el pingüino junto a su inseparable amigo de correrías, el globero. Jugaban a los dados y uno se cayó al suelo. Comenzaron a buscarlo y no aparecía. El pingüino sospechaba que los tres individuos de raza gitana que estaban sentados en una mesa lo habían escondido. Y se lo reprochó. Calentados por el alcohol, se dedicaron insultos, pero las palabras les eran insuficientes para saldar cuentas. Comenzaron a volar sillas y, según la policía, el pingüino cogió por la cabeza a uno de los contrincantes y la golpeó contra la barra del pub. A eso respondió, siempre según la versión del fiscal, otro de los presentes, que agarró al pingüino con fuerza, pero no la suficiente para que éste sacara una pistola. Dos disparos La disparó dos veces. Una bala fue a parar a la cara de uno de ellos y la otra al hombro del portugués. Éste sacó una navaja de diez centímetros de hoja y, según la policía, clavó el arma en el cuello del pingüino, del que brotó la sangre como de un vaso tumbado. Luego le dio cuatro puñaladas más, según reza el escrito del fiscal. La gravedad de las heridas le produjo la muerte inmediata. El fiscal pide doce años de cárcel para Miguel Monteiro, mientras el abogado de la defensa pide la libre absolución al entender que su cliente actuó en legítima defensa. El juicio se celebrará el próximo mes. Pero antes habrá otro. Comienza el miércoles y la acusada es Pilar Gómez, la asturiana, acusada de acabar con la vida del constructor Lodeiro en un dúplex del Orzán.