El alcalde Francisco Vázquez también terció ayer en la polémica sobre la demolición del edificio en construcción situado junto al restaurante Alba, en As Xubias. El regidor destacó que el Ayuntamiento se limita en este punto a hacer uso de «su capacidad de controlar el desarrollo urbanístico».
21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Francisco Vázquez afirmó que, en el planeamiento urbanístico de esta zona de la ciudad, el Concello había recogido las propuestas formuladas en su día por la asociación de vecinos de As Xubias, que durante el período de alegaciones del PGOM habían solicitado que se mantuviese el carácter tradicional de la zona y que se respetasen la fachada marítima y las vistas sobre la ría de O Burgo. Eso sí, tal y como hizo en el pleno del lunes el propio concejal de Urbanismo, el alcalde admitió que en este capítulo, el Plan General no cumplía con los objetivos marcados. «Se vio que había un error porque daba lugar a la posibilidad de interpretaciones que tendrían consecuencias negativas, por eso se decidió paralizar y reformar el plan», indicó en alusión a la ausencia de una prohibición expresa de que los nuevos edificios superen la rasante de la avenida de A Pasaxe. No obstante, Vázquez destacó que la fuerte actividad inmobiliaria de la ciudad obliga a actualizar las normativas, ya que el Plan General de 1998 ha impulsado «en sólo tres años los planes parciales previstos para ocho años».